SESIÓN 05 (1 ciclo)

SESIÓN 5 – TIEMPO ORDINARIO

  • OBJETIVOS
    • Aprender a hacer la señal de la cruz, la genuflexión y estar en silencio en la Iglesia.
    • Aprender la historia de Abraham e Isaac, nuestros padres en la fe que obedecieron en todo momento a Dios.

  • DESARROLLO

PRIMER MOMENTO

RUTINA

  • Antes de entrar en la Iglesia:
    • El grupo se pone en fila y en silencio.
  • En la Iglesia:
    • Cada niño al entrar hace la señal de la cruz.
    • Nos acercamos al altar por el pasillo central.
    • Hacemos la genuflexión mirando al sagrario.
    • Nos vamos al banco en silencio y nos sentamos.
    • El catequista recuerda la historia de Abraham e Isaac y da gracias al Señor por el amor que los padres tienen a sus hijos y todo lo que les ayudan para que sean muy felices y estén siempre bien.
    • Rezamos el Padre Nuestro con el grupo.
    • Nos levantamos y en fila hacemos la genuflexión delante del sagrario.
    • Salimos hacia fuera de la iglesia.
    • Antes de salir hacemos la señal de la cruz.

SEGUNDO MOMENTO

  • Santa Teresa de Jesús.

Como celebramos el 500 aniversario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús hablaremos a los niños de la santa, como un ejemplo de cristiana que siempre quiso estar con Dios y hacer cosas importantes por Jesús.

Veremos un video sobre la vida de Santa Teresa de Jesús y luego comentaremos con los niños:

  • ¿Estamos preparados para seguir a Jesús?
  • ¿Cómo tenemos que amar a Dios para ser como Santa Teresa?
  • Hablamos con Jesús como Santa Teresa.

TERCER MOMENTO

ESAÚ Y JACOB

Vamos a contar a los niños la historia de Esaú y Jacob. Es muy importante que el catequista no la lea literalmente, sino que la vaya dramatizando según la va contando y haciendo gestos para que los niños los repitan y así puedan seguir mejor la historia.

RELATO

Isaac se casó con Rebeca y tuvo dos hijos, Esaú y Jacob, que eran gemelos. Esaú presumía porque había nacido antes. Además era muy caprichoso. Un día que venía del campo con mucha hambre, vio a Jacob con un plato de lentejas y le dijo: «Te lo cambio por mis derechos de hijo mayor». Y así fue.

Estando un día Isaac con su hijo Esaú, le dijo: «Vete a cazar y prepárame comida. Quiero tomarla contigo y bendecirte antes de morir, pues ya soy anciano». Sabiendo Rebeca que Esaú había cambiado sus derechos de hijo mayor con Jacob, le dijo a éste: «Ponte las ropas de tu hermano y llévale este guiso a tu padre». Como Isaac no veía bien, no se dio cuenta del cambio, y le dio la bendición de hijo mayor a Jacob.

Jacob se fue a trabajar con su tío Labán que era pastor. Allí conoció a su prima Raquel con quien se casó. Una noche Dios le dijo: «Jacob, yo soy el Dios de tu padre Isaac y de Abraham. Desde ahora te llamarás Israel. Vivirás en esta tierra con toda tu familia y yo estaré siempre contigo». Jacob tuvo doce hijos. Cada uno formará un pueblo o tribu, que serán las doce tribus de Israel.

COMENTARIO

Comentamos con los niños lo que les ha parecido la historia de Esaú y Jacob, y cómo este último le quitó la primogenitura a su hermano. Dios tenía previsto que fuera Jacob patriarca de Israel, por la sensibilidad que tenía hacia él. También es muy importante fijarse en cómo Dios cambia el nombre a Jacob, le llama Israel. El cambio de nombre en la Biblia es signo de que Dios le tiene preparada una misión muy especial.

Dios también tiene una misión muy especial para nosotros. Somos sus hijos y sigue contando con nosotros.

CUARTO MOMENTO

  • Rezamos con los niños para que seamos como Santa Teresa y los misioneros: entregados a Jesús.
  • Padre Nuestro.

 

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